jueves, 29 de octubre de 2009

Por qué.

Yo me llamo Alejandro.

No necesitan conocer mi edad, ni mi origen o, siquiera, mi verdadero nombre. Bastense con saber que aquí escribiré mis memorias, aquellas que nacieron entre las sábanas, el humo y el licor. No justificaré estas letras eróticas porque, sencillamente, no lo quiero.

Yo soy un hombre que sólo puede desear el mismo placer: Vanessa.